Bebidas energéticas: cuántas se pueden tomar al día
Las bebidas energéticas pueden aumentar temporalmente el estado de alerta, pero no reemplazan el sueño ni solucionan la causa del cansancio. Para saber cuántas se pueden tomar al día, no basta con contar latas: es necesario revisar la cantidad de cafeína de cada envase y sumarla al café, té, mate, suplementos y otros productos consumidos durante la jornada.
¿Cuántas bebidas energéticas se pueden tomar al día?
En adultos sanos suele utilizarse como referencia un máximo de 400 mg de cafeína al día, procurando no superar aproximadamente 200 mg de una sola vez. Esto no significa que todas las personas puedan consumir esa cantidad sin efectos adversos.
Tomar una bebida energética 2 o 3 veces al día puede exceder esos valores, según la marca, el formato y la cafeína incluida en cada porción. Algunas botellas contienen más de una porción, por lo que conviene revisar la etiqueta completa antes de consumirlas.
Durante el embarazo o la lactancia suele recomendarse no superar 200 mg diarios de cafeína y confirmar el consumo con el equipo tratante. Los niños y adolescentes deberían evitar las bebidas energizantes.
¿Sospecha tener algún trastorno del sueño?
¿Cuántas latas de Red Bull, Amper u otra energética se pueden tomar?
No existe un número de latas que sea seguro para todas las marcas y formatos. Para saber cómo tomar Red Bull, una bebida Amper u otro producto energizante, hay que fijarse en los miligramos de cafeína del envase y considerar todas las demás fuentes consumidas ese día.
El artículo original recogía la recomendación de no superar tres latas en 24 horas. Sin embargo, como la concentración y el tamaño de los envases pueden variar, el criterio más preciso es calcular la cafeína total y considerar la situación de salud de cada persona.
¿Cómo afectan las bebidas energéticas al sueño?
La cafeína puede permanecer activa durante varias horas. Por eso, se recomienda evitar estas bebidas al menos seis horas antes de acostarse, o incluso antes si existe sensibilidad a la cafeína, insomnio o un horario de sueño irregular.
El neurólogo de Clínica Somno Pablo Guzmán explica que algunas personas recurren a los energizantes porque duermen mal, tienen insomnio, ronquidos o apneas. En esos casos, la bebida puede ocultar temporalmente la somnolencia, pero no corrige el problema que está afectando el descanso.
El consumo frecuente o excesivo puede relacionarse con dificultad para dormir, sueño poco reparador, ansiedad, irritabilidad, temblores, dolor de cabeza, molestias digestivas, palpitaciones y aumento transitorio de la presión arterial. También puede producir tolerancia y síntomas de abstinencia al suspender la cafeína.
¿Quiénes deberían evitar las bebidas energizantes?
Las personas con problemas cardíacos, arritmias, hipertensión u otras condiciones de salud deben consultar a un profesional antes de consumirlas. Tampoco deben mezclarse con alcohol, ya que pueden reducir la percepción de embriaguez sin disminuir sus efectos ni riesgos.
Las bebidas energéticas no son lo mismo que las bebidas isotónicas. No están diseñadas principalmente para hidratar durante la actividad física y no conviene utilizarlas antes o durante ejercicio intenso sin orientación profesional, especialmente si existen antecedentes cardiovasculares.
Qué hacer si necesitas energéticas para mantenerte despierto
Si necesitas consumirlas habitualmente para estudiar, trabajar, conducir o combatir la somnolencia, es importante revisar la calidad y duración del sueño. Algunas medidas de higiene del sueño incluyen evitar cafeína durante la tarde y noche, no comer justo antes de acostarse, reducir las pantallas en el dormitorio y levantarse a realizar una actividad tranquila si no logras conciliar el sueño.
El cansancio persistente, los ronquidos intensos, las pausas respiratorias al dormir o el insomnio recurrente requieren una evaluación médica. La consulta permite revisar los hábitos de sueño, el consumo total de cafeína, los medicamentos y otras posibles causas de la somnolencia, en lugar de enmascararla con estimulantes.
Ante dolor de pecho, desmayo, falta de aire, confusión o palpitaciones intensas o persistentes después de consumir una bebida energética, corresponde buscar atención médica urgente.