Ahogamiento al dormir: 8 señales de apnea del sueño
El ahogamiento al dormir, los jadeos y los despertares con sensación de falta de aire podrían ser señales de apnea del sueño. Este trastorno causa disminuciones o interrupciones repetidas de la respiración, lo que puede reducir el oxígeno y fragmentar el descanso.
Un episodio aislado no confirma el diagnóstico. Los ahogos nocturnos también pueden tener otras causas, por lo que requieren evaluación médica, especialmente si se repiten o se acompañan de ronquidos, pausas respiratorias observadas o somnolencia durante el día.
¿Por qué la apnea puede causar ahogo al dormir?
En la apnea obstructiva del sueño, la vía aérea superior se estrecha o cierra mientras la persona duerme. El organismo intenta recuperar la respiración y puede provocar un despertar breve con jadeos, resoplidos o sensación de estar ahogándose. Muchas personas no recuerdan estos despertares al día siguiente.
¿Sospecha tener algún trastorno del sueño?
Si el ahogo aparece junto con vómitos, no debe atribuirse automáticamente a la apnea del sueño. El vómito no es un síntoma característico de este trastorno y necesita una evaluación médica que permita determinar su origen.
8 síntomas de apnea del sueño que conviene observar
- Ronquidos fuertes y frecuentes: son una señal habitual, pero roncar no significa necesariamente que exista apnea y no todas las personas con apnea roncan.
- Pausas respiratorias observadas: otra persona puede notar que la respiración se detiene o disminuye durante el sueño.
- Ahogos, jadeos o resoplidos nocturnos: la persona puede despertar bruscamente sintiendo que le falta el aire.
- Sueño interrumpido: los microdespertares repetidos dificultan mantener un descanso continuo y reparador.
- Somnolencia excesiva durante el día: puede aparecer sueño involuntario o dificultad para mantenerse alerta.
- Cansancio al despertar: es posible dormir varias horas y aun así sentir que el descanso fue insuficiente.
- Dolor de cabeza o sequedad bucal matinal: pueden presentarse al despertar, sobre todo cuando existe respiración por la boca.
- Problemas de concentración, memoria o ánimo: el sueño fragmentado puede asociarse con irritabilidad, olvidos y menor capacidad para concentrarse.
¿Cuándo consultar por ahogos nocturnos?
Es recomendable solicitar una evaluación si los episodios se repiten, si otra persona observa pausas respiratorias o si existe somnolencia que afecta las actividades diarias. También se pueden revisar factores asociados, como hipertensión, obstrucción nasal, sobrepeso y consumo de alcohol o medicamentos sedantes.
Medicina general especializada en sueño puede ser el primer punto de consulta. Según los síntomas, la evaluación también puede realizarse con neurología u otorrinolaringología.
¿Cómo se diagnostica la apnea del sueño?
Los síntomas orientan la evaluación, pero no bastan para confirmar una apnea. La polisomnografía es el examen de sueño más completo: registra durante la noche la actividad cerebral, respiración, oxígeno, frecuencia cardíaca, movimientos corporales, ronquidos y posición al dormir.
La poligrafía respiratoria o cardiorrespiratoria es un estudio diferente y menos completo. Se realiza en el domicilio con un equipo que registra principalmente variables respiratorias y cardíacas. El profesional de salud determina qué examen corresponde de acuerdo con los antecedentes y la sospecha clínica.
¿Qué hacer si siento que me ahogo mientras duermo?
Registra con qué frecuencia ocurre, si hay ronquidos, pausas respiratorias, vómitos o somnolencia diurna. Si duermes acompañado, pregunta si ha observado cambios en tu respiración. Estos antecedentes ayudan en la consulta, pero el diagnóstico debe establecerse mediante una evaluación médica y, cuando corresponda, un examen de sueño.