Amígdalas y ronquidos: ¿cómo se relacionan?
Las amígdalas agrandadas pueden contribuir a los ronquidos tanto en adultos como en niños. Su ubicación está al fondo de la garganta, a ambos lados, donde forman parte del sistema inmunitario. Cuando aumentan de tamaño o se inflaman, pueden estrechar la vía aérea y dificultar el paso del aire durante el sueño.
¿Por qué las amígdalas grandes pueden causar ronquidos?
Al reducirse el espacio disponible en la garganta, el aire pasa por una vía más estrecha y favorece la vibración de los tejidos, lo que produce el sonido del ronquido. Si la obstrucción es relevante, también pueden aparecer pausas respiratorias asociadas a apnea obstructiva del sueño, por lo que es importante evaluar los síntomas.
Amigdalitis y ronquidos en niños
La amigdalitis puede inflamar temporalmente las amígdalas y favorecer los ronquidos. En niños, también es posible que estas estructuras sean grandes sin una infección activa. Se recomienda consultar si el niño ronca con frecuencia, respira por la boca, presenta sueño inquieto, sudoración nocturna, pausas respiratorias o cambios de ánimo y concentración durante el día.
¿Sospecha tener algún trastorno del sueño?
No todas las personas que roncan tienen amígdalas grandes, ni todas las amígdalas aumentadas de tamaño causan ronquidos.
¿Cómo se evalúan las amígdalas y los ronquidos?
La evaluación considera los antecedentes, la frecuencia de los ronquidos y una revisión de la boca, la garganta y la vía aérea. Si se sospecha apnea del sueño, el médico puede solicitar una polisomnografía para analizar la respiración, la oxigenación y posibles pausas respiratorias mientras la persona duerme.
¿Siempre es necesario operar las amígdalas?
No. El tratamiento depende de la causa de los ronquidos, el grado de obstrucción, los síntomas y la presencia de infecciones recurrentes o apnea del sueño. Si existe una obstrucción anatómica importante, un otorrinolaringólogo puede evaluar si corresponde una amigdalectomía. En otros casos pueden considerarse cambios de hábitos, manejo de problemas nasales o dispositivos de avance mandibular, siempre según indicación profesional.
- Mantén un peso saludable.
- Evita consumir alcohol y tabaco.
- Practica una buena higiene del sueño y mantén horarios regulares.
- Consulta antes de usar aerosoles nasales, medicamentos o dispositivos de avance mandibular.
- Observa si existen pausas respiratorias, ahogos nocturnos o somnolencia marcada durante el día.
Si tienes amígdalas agrandadas y roncas de manera persistente, consulta con un médico para identificar la causa. La evaluación es especialmente importante si hay pausas respiratorias, sensación de ahogo al dormir, despertares frecuentes o cansancio durante el día.