¿La loratadina da sueño? Sí, algunas personas pueden sentir somnolencia o cansancio al tomarla, aunque suele ser menos sedante que los antihistamínicos más antiguos. En este artículo explicamos para qué sirve la loratadina, por qué su efecto varía entre adultos y qué precauciones considerar si existe apnea del sueño.
¿Para qué sirve la loratadina? Este antihistamínico se utiliza para aliviar síntomas de alergia, como secreción y picazón nasal, estornudos, molestias oculares y urticaria. La loratadina de 10 mg es una presentación habitual; sus beneficios se relacionan con el control de estos síntomas, pero la dosis y la duración del tratamiento deben seguir la indicación médica o las instrucciones del medicamento.
¿La loratadina da sueño en adultos y por qué?
La loratadina puede dar sueño en adultos, pero no todas las personas presentan este efecto. Aunque es un antihistamínico de segunda generación y suele causar menos somnolencia que los antihistamínicos sedantes más antiguos, algunas personas pueden experimentar sueño, cansancio, mareos o sequedad de boca.
¿Sospecha tener algún trastorno del sueño?
La loratadina no sirve para dormir. Si provoca sueño, se trata de un posible efecto secundario y no de un beneficio terapéutico. Por eso, no debe utilizarse para tratar el insomnio ni otros trastornos del sueño.
En personas con rinitis alérgica, la loratadina puede ayudar a controlar síntomas nasales que dificultan respirar cómodamente durante la noche. Sin embargo, no trata la apnea obstructiva del sueño, no corrige las pausas respiratorias y no reemplaza tratamientos indicados, como la terapia CPAP.
Loratadina y apnea del sueño: precauciones
Si tienes apnea del sueño, usas CPAP, tomas otros medicamentos o la loratadina te produce somnolencia, consulta con tu médico tratante. No existe una hora de administración adecuada para todas las personas: para definir a qué hora tomar loratadina, sigue la indicación profesional o las instrucciones del medicamento. Ante ronquidos intensos, pausas respiratorias, despertares con sensación de ahogo, sueño no reparador o somnolencia diurna, se recomienda una evaluación médica. Cuando corresponde, el estudio puede incluir una polisomnografía o una poligrafía respiratoria.