¿Qué es una polisomnografía en casa?
La polisomnografía en casa es un estudio del sueño completo que registra distintas funciones del organismo mientras la persona duerme en su propio hogar. Un profesional clínico instala el equipo para monitorear variables neurológicas y respiratorias, con o sin video según la indicación, y retira los dispositivos a la mañana siguiente. En Clínica Somno, esta modalidad está disponible únicamente en Santiago.
¿Quién puede realizarse una polisomnografía a domicilio?
No todas las personas requieren el mismo tipo de estudio. La posibilidad de realizar la polisomnografía a domicilio depende de la sospecha diagnóstica, los antecedentes del paciente y el monitoreo solicitado en la orden médica.
¿Cómo es el estudio del sueño a domicilio?
El examen se realiza durante la noche, en las condiciones habituales del hogar. Esto puede facilitar el descanso de quienes sienten incomodidad al dormir fuera de casa, aunque la elección entre un estudio domiciliario y uno hospitalario siempre depende de la indicación clínica.
En caso de que exista sospecha diagnóstica que sea incompatible con hacerlo a domicilio o no exista convenio con su seguro de salud, se le indicará al paciente realizar la polisomnografía de forma hospitalaria.
¿Qué mide una polisomnografía en casa?
Este estudio puede registrar actividad cerebral, respiración, nivel de oxígeno, frecuencia cardíaca, movimientos corporales, ronquidos y posición al dormir. A diferencia de una poligrafía respiratoria, la polisomnografía también incorpora el registro de la actividad cerebral, lo que permite evaluar la cantidad, continuidad y profundidad del sueño.
Es la actividad eléctrica producida por el cerebro. Estas ondas son de muy baja amplitud, son del orden de microvoltios y no siempre siguen una sinusoide regular. Estas ondas pueden ser detectadas mediante el electroencefalógrafo.
Son los movimientos más comunes que hacemos al dormir, y se conoce como movimiento ocular rápido. Cuando dormimos, nuestros ojos se mueven acorde a lo que soñamos.
Es el número de latidos del corazón por la unidad del tiempo. El ritmo cardíaco se expresa generalmente como batidos por minuto (BPM).
El control de la respiración se realiza en el tronco del encéfalo. Los patrones respiratorios pueden ayudar a localizar la zona de la lesión e incluso a sospechar la etiología.
Es la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre. Cuando respiramos, nuestros pulmones inhalan oxígeno y exhalan dióxido de carbono. El desequilibrio entre los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre puede ser un signo de que los pulmones no están funcionando bien.
La posición en la que dormimos puede determinar la calidad de nuestro sueño.
Por ejemplo estudios han indicado que dormir de lado derecho parece agravar la acidez estomacal. Por otro lado dormir en el lado izquierdo puede mejorar la circulación. Tu cuerpo devuelve sangre al corazón desde el lado derecho, por lo que dormir a la izquierda significa que esos vasos no están siendo comprimidos por el peso corporal.
Presencia de movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño provoca insomnio. Consiste en bruscas sacudidas de las extremidades, de 1 a 5 segundos de duración, que aparecen cada 20-40 segundos en forma de brotes, durante toda la noche, provocando en el paciente despertares y cambios de fase de sueño.
Ruido ronco, áspero y grave que se produce al respirar mientras se duerme, debido a la vibración del velo del paladar o su obstrucción.
Dra. Victoria Cargioli
Neuróloga especialista en medicina del sueño
“Es un examen recomendable para mejorar la comodidad del paciente y evitar en cierta medida el efecto de la primera noche”.
¿Para qué sirve la polisomnografía domiciliaria?
El relato del paciente o de su pareja aporta información relevante, pero no siempre es suficiente para identificar un trastorno del sueño. La polisomnografía entrega registros objetivos que ayudan a estudiar la apnea obstructiva del sueño, estimar su severidad y evaluar otras alteraciones cuando existe sospecha clínica. Los resultados deben interpretarse junto con los síntomas y antecedentes de cada persona para orientar la decisión médica sobre el tratamiento.










