Nasofibroscopia con evaluación de deglución: qué es
La nasofibroscopia con evaluación de deglución, también conocida como evaluación endoscópica de la deglución o FEES, permite observar la garganta mediante un endoscopio flexible introducido por la nariz y analizar qué ocurre al tragar.
Este procedimiento no es equivalente a una nasofibroscopia habitual: además de revisar estructuras de la faringe y la laringe, incorpora una evaluación funcional con alimentos o líquidos definidos por el equipo tratante. Clínica Somno no realiza actualmente esta modalidad, pero cuenta con otros exámenes ORL disponibles.
¿Qué evalúa la nasofibroscopia con evaluación de deglución?
El examen permite revisar el manejo de secreciones y observar el paso de distintas consistencias antes y después de tragar. Puede identificar residuos en la garganta y signos de que alimentos o líquidos se aproximan o ingresan a la vía respiratoria.
Suele considerarse ante dificultad o dolor al tragar, tos o atoros durante las comidas, sensación de alimento retenido, cambios de voz después de beber o infecciones respiratorias recurrentes con sospecha de aspiración. La indicación debe basarse en una evaluación profesional y una orden médica vigente.
¿Cómo se realiza y qué debes confirmar antes del examen?
En términos generales, la persona permanece despierta mientras se introduce cuidadosamente un endoscopio delgado y flexible por una fosa nasal. Luego puede recibir alimentos o líquidos de diferentes consistencias para observar la respuesta de la garganta y la protección de la vía aérea. El paso del instrumento puede generar presión nasal, lagrimeo, náuseas o molestias breves, cuya intensidad varía entre pacientes.
La preparación, el uso de anestésico local, las consistencias utilizadas y las contraindicaciones dependen del protocolo del centro que realizará el procedimiento. Antes de asistir, confirma si necesitas ayuno, qué alimentos debes llevar, si debes modificar algún medicamento y cuándo recibirás el informe. No suspendas tratamientos ni cambies tu alimentación por cuenta propia.
También conviene verificar que la orden corresponda específicamente a una evaluación de deglución. Una nasofibroscopia habitual examina principalmente la anatomía y el funcionamiento de la nariz, la faringe y la laringe, pero no necesariamente estudia el paso de alimentos o líquidos. Según los síntomas, el profesional puede preferir o complementar el estudio con una evaluación clínica o una videofluoroscopia.










