¿Qué es la epilepsia nocturna?
La epilepsia nocturna es una forma de epilepsia en la que las crisis aparecen principalmente mientras la persona duerme o al despertar. Se relaciona con una actividad eléctrica cerebral anormal y puede presentarse tanto en niños como en adultos.
No todo movimiento, grito o despertar confuso durante la noche corresponde a una crisis epiléptica. Algunos episodios pueden parecerse a pesadillas, terrores nocturnos, sonambulismo u otros trastornos del sueño, por lo que requieren evaluación médica.
¿Por qué ocurren crisis durante el sueño?
Que una crisis ocurra de noche describe el momento en que aparece, pero no permite determinar por sí solo su causa. El neurólogo debe evaluar los antecedentes, la forma y frecuencia de los episodios, el momento del sueño en que suceden y los resultados de los exámenes indicados para cada caso.
- Influencia genética.
- Traumatismo de cráneo.
- Enfermedades cerebrales.
- Enfermedades infecciosas.
- Lesión prenatal.
- Trastornos del desarrollo.
¿Cómo reconocer una posible crisis nocturna?
Las señales pueden incluir rigidez, sacudidas, movimientos bruscos o repetitivos, posturas anormales, gritos repentinos, mirada fija, pérdida de respuesta, mordedura de lengua, pérdida de orina o despertares con confusión. También puede haber cefalea, dolor muscular, cansancio o somnolencia al día siguiente.
Los episodios breves, muy similares entre sí y que se repiten durante la noche pueden aumentar la sospecha, pero ninguna de estas manifestaciones confirma por sí sola una epilepsia nocturna.
- Confusión temporal.
- Movimientos espasmódicos incontrolables de brazos y piernas.
- Enfermedades cerebrales.
- Pérdida del conocimiento o conciencia.
- Síntomas psíquicos, como miedo o ansiedad.
¿Cómo se diagnostica la epilepsia nocturna?
El diagnóstico combina la evaluación neurológica con exámenes como el electroencefalograma (EEG); un resultado normal aislado no descarta necesariamente la epilepsia.
El EEG registra la actividad eléctrica cerebral mediante electrodos colocados externamente sobre el cuero cabelludo. Los sensores no introducen electricidad en el cuerpo. Según la sospecha clínica, el médico puede solicitar un EEG estándar, con privación de sueño, prolongado o con video para relacionar los movimientos observados con el registro cerebral.
En Clínica Somno se realizan EEG estándar y prolongados de hasta 24 horas, además de estudios con video, 32 canales, mapeo y alternativas con privación total o parcial de sueño cuando existe indicación médica. La edad mínima para cualquier EEG es de 3 años.
El EEG y la polisomnografía no son equivalentes: el primero estudia principalmente la actividad eléctrica cerebral, mientras que la polisomnografía analiza distintas variables del sueño. El profesional tratante debe definir cuál corresponde sin sustituir la orden médica.
Registrar la hora, duración, frecuencia y características del episodio puede ayudar al diagnóstico. Si hacerlo es seguro, un video también puede aportar información al neurólogo.
Tratamiento y qué hacer ante una crisis nocturna
El tratamiento de la epilepsia nocturna depende del tipo de crisis, su causa y las características de cada persona. Puede incluir medicamentos antiepilépticos y, en situaciones seleccionadas, otras alternativas definidas por el equipo médico. La dosis o suspensión de un fármaco nunca debe modificarse sin indicación profesional.
Durante una crisis, se recomienda mantener la calma, medir cuánto dura y proteger a la persona de golpes. No se debe sujetar su cuerpo ni introducir objetos, alimentos o líquidos en la boca. Cuando sea posible, se puede colocar de lado y permanecer cerca hasta que recupere su estado habitual.
Urgencia: crisis de 5 minutos o más, episodios repetidos sin recuperación, primera crisis, dificultad respiratoria, lesión importante, embarazo o evento dentro del agua.










