¿Cómo se elige el tratamiento para la apnea del sueño?
¿Qué opciones de tratamiento para la apnea del sueño existen?
El manejo puede combinar cambios de hábitos, terapia con CPAP, dispositivos de avance mandibular y, en casos seleccionados, procedimientos quirúrgicos. La elección depende de la causa de la obstrucción, la intensidad de la apnea y la evaluación médica.
El CPAP entrega aire a presión mediante una mascarilla para ayudar a mantener abierta la vía respiratoria mientras la persona duerme. Los dispositivos mandibulares adelantan la mandíbula y pueden considerarse en determinados casos de apnea leve.
Las medidas como controlar el peso, evitar el alcohol antes de acostarse o cambiar la posición al dormir pueden formar parte del plan, pero no reemplazan por sí solas un tratamiento indicado. La cirugía requiere una evaluación anatómica y no es necesaria ni adecuada para todas las personas.
¿Por qué es importante tratar la apnea del sueño?
- 2,7 veces el riesgo de eventos cardiovasculares fatales.
- 3,1 veces el riesgo de eventos cardiovasculares no fatales.
- Cansancio permanente durante el día que dificulta concentrarse y aumenta las probabilidades de quedarse dormido. Además, afecta el estado de ánimo, afectando las relaciones laborales y familiares. En niños y adolescentes afecta el desempeño escolar.
- Los pacientes no tratados tienen un riesgo significativamente mayor de accidentes de trabajo y vehículos motorizados.
- El riesgo de producir un accidente automovilístico en pacientes con apneas del sueño aumentan en 2.83 veces.
¿Sospecha tener algún trastorno del sueño?
¿Qué hacer antes de comenzar el tratamiento?
Antes de iniciar una terapia es necesario consultar si existen ronquidos intensos, pausas respiratorias observadas, despertares con sensación de ahogo, sueño poco reparador o somnolencia durante el día. Roncar no significa necesariamente tener apnea, por lo que el tratamiento no debe basarse solo en ese síntoma. Tampoco es recomendable comprar o configurar un CPAP por cuenta propia: su indicación, presión y tipo de mascarilla deben responder a una evaluación clínica.
¿Qué examen permite definir el tratamiento?
¿Cómo se evalúa si el tratamiento está funcionando?
Tratamiento con CPAP: adaptación, cuidados y seguimiento
Cuando se indica CPAP, puede realizarse una titulación para establecer la presión apropiada. La adaptación incluye elegir una mascarilla adecuada, aprender a colocarla, controlar posibles fugas y revisar molestias como sequedad, congestión o incomodidad. Si aparecen dificultades, conviene solicitar un ajuste clínico en vez de modificar la presión o abandonar el tratamiento.
El humidificador debe utilizarse únicamente con agua destilada, bidestilada o desmineralizada. No se recomienda agua de la llave, hervida ni filtrada. La mascarilla y el humidificador pueden limpiarse con jabón neutro sin olores cada 3 a 4 días.
La duración del tratamiento depende de la evolución y de la causa de la apnea. En muchas personas el CPAP debe mantenerse mientras persista la obstrucción, por lo que cualquier cambio o suspensión requiere control médico.










