¿Por qué aparecen los ronquidos en el embarazo?
Los ronquidos en el embarazo pueden comenzar por primera vez o hacerse más frecuentes a medida que avanza la gestación. Suelen relacionarse con cambios hormonales, congestión nasal, retención de líquidos y modificaciones en la vía respiratoria. Roncar no significa automáticamente tener apnea del sueño, pero conviene observar la frecuencia del ruido y si aparecen otros síntomas.
El ronquido ocurre cuando el aire pasa con dificultad por la nariz o la garganta y hace vibrar sus tejidos durante el sueño. En el embarazo pueden influir:
- Congestión nasal: el aumento del flujo sanguíneo y la inflamación de la mucosa pueden dificultar la respiración por la nariz.
- Retención de líquidos: puede favorecer el estrechamiento de la vía aérea superior.
- Cambios de peso y postura: pueden modificar el paso del aire, especialmente al dormir boca arriba.
- Ronquido previo: un problema respiratorio que ya existía puede intensificarse durante la gestación.
¿Cuándo consultar por ronquidos en el embarazo?
Los ronquidos ocasionales no permiten diagnosticar una enfermedad. Se recomienda solicitar una evaluación si comenzaron durante el embarazo, ocurren la mayoría de las noches, son intensos o se acompañan de:
- Pausas respiratorias observadas por otra persona.
- Despertares con ahogo, jadeos o respiración entrecortada.
- Sueño poco reparador, cansancio marcado o somnolencia durante el día.
- Dolor de cabeza al despertar o dificultad para concentrarse.
- Presión arterial elevada.
La hipertensión, el dolor de cabeza intenso, las alteraciones visuales o una falta de aire importante requieren consulta oportuna con el equipo obstétrico. El ronquido por sí solo no permite saber si existe apnea ni si está afectando el embarazo.
¿Qué hacer para roncar menos durante el embarazo?
Algunas medidas sencillas pueden facilitar el paso del aire, pero deben adaptarse a las indicaciones del equipo obstétrico:
- Dormir de lado: puede disminuir el ronquido que empeora al estar boca arriba. Una almohada de apoyo puede ayudar a mantener una postura cómoda.
- Controlar la congestión: los lavados nasales con solución salina pueden ser útiles cuando la nariz está tapada.
- Elevar levemente el torso: puede facilitar la respiración en algunas personas, siempre que la postura resulte estable y cómoda.
- Mantener horarios regulares: dormir el tiempo suficiente evita sumar privación de sueño al cansancio propio del embarazo.
- Registrar los síntomas: anotar cuándo comenzó el ronquido, su frecuencia y la presencia de ahogos o pausas ayuda en la consulta.
No se deben usar descongestionantes, sedantes, dispositivos bucales ni cintas para cerrar la boca sin indicación profesional durante el embarazo.
¿Cómo se descarta la apnea del sueño durante el embarazo?
La evaluación comienza con una consulta para revisar los síntomas, antecedentes, medicamentos, evolución del embarazo y posibles obstrucciones de la nariz o la garganta. También es útil que la pareja describa si escucha pausas respiratorias, jadeos o cambios bruscos en el sonido del ronquido.
Según los hallazgos, el profesional puede indicar un estudio de sueño. La polisomnografía registra, entre otras variables, la respiración, el oxígeno, la frecuencia cardíaca, los ronquidos y la posición corporal. En otros casos puede utilizarse una poligrafía respiratoria domiciliaria, que realiza un registro más acotado.
El tratamiento depende del diagnóstico. La presión positiva en la vía aérea, conocida como CPAP, puede indicarse cuando se confirma apnea del sueño; no corresponde asumir que toda embarazada que ronca necesita utilizarla. Si los ronquidos continúan después del parto, conviene solicitar una nueva evaluación.










