Preparación para polisomnografía hospitalaria: ¿qué debes considerar?
La preparación para polisomnografía hospitalaria comienza revisando las indicaciones recibidas al reservar. Estas pueden incluir requisitos particulares según la modalidad del estudio y señalar si debes acudir con acompañante.
Como el examen registra distintas señales mientras duermes, seguir estas instrucciones ayuda a instalar correctamente los sensores y a obtener un registro nocturno adecuado. Ante una indicación médica especial, prioriza siempre la información entregada para tu caso.
¿Qué indicaciones debes revisar antes de asistir?
Lee con anticipación el correo o mensaje enviado al momento de la reserva. Confirma el horario de ingreso, la modalidad del examen y si se solicitó la presencia de un acompañante.
Si utilizas CPAP, tomas medicamentos para dormir o sigues otro tratamiento nocturno, no suspendas, agregues ni modifiques nada por cuenta propia. Revisa la instrucción específica recibida y consulta al equipo tratante si tienes dudas antes del estudio.
¿Cómo prepararte el día de la polisomnografía?
Procura mantener una jornada lo más parecida posible a tu rutina habitual y llega dentro del horario informado. El ingreso suele efectuarse entre las 18:30 y las 21:00 horas, mientras que la instalación de los sensores se realiza aproximadamente entre las 21:00 y las 23:00 horas.
La polisomnografía se extiende durante la noche y busca obtener, idealmente, al menos 6 horas de registro. La salida se realiza habitualmente entre las 06:00 y las 08:00 horas.
¿Qué conviene llevar para pasar la noche?
Lleva ropa cómoda para dormir, artículos de aseo y los elementos personales que necesites para tu rutina de la noche y la mañana. Puedes ducharte al llegar y antes de retirarte.
Considera que la habitación incluye ropa de cama y toallas. También se entrega desayuno, pero no cena, por lo que conviene organizar previamente tu alimentación de acuerdo con las indicaciones recibidas.
¿Cómo preparar las uñas para los sensores?
Retira el esmalte de al menos una uña del dedo índice o anular. El pulsioxímetro se coloca en un dedo para registrar la oxigenación y el esmalte puede interferir con su medición.
Es la actividad eléctrica producida por el cerebro. Estas ondas son de muy baja amplitud, son del orden de microvoltios y no siempre siguen una sinusoide regular. Estas ondas pueden ser detectadas mediante el electroencefalógrafo.
Son los movimientos más comunes que hacemos al dormir, y se conoce como movimiento ocular rápido. Cuando dormimos, nuestros ojos se mueven acorde a lo que soñamos.
Es el número de latidos del corazón por la unidad del tiempo. El ritmo cardíaco se expresa generalmente como batidos por minuto (BPM).
El control de la respiración se realiza en el tronco del encéfalo. Los patrones respiratorios pueden ayudar a localizar la zona de la lesión e incluso a sospechar la etiología.
Es la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre. Cuando respiramos, nuestros pulmones inhalan oxígeno y exhalan dióxido de carbono. El desequilibrio entre los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre puede ser un signo de que los pulmones no están funcionando bien.
La posición en la que dormimos puede determinar la calidad de nuestro sueño.
Por ejemplo estudios han indicado que dormir de lado derecho parece agravar la acidez estomacal. Por otro lado dormir en el lado izquierdo puede mejorar la circulación. Tu cuerpo devuelve sangre al corazón desde el lado derecho, por lo que dormir a la izquierda significa que esos vasos no están siendo comprimidos por el peso corporal.
Presencia de movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño provoca insomnio. Consiste en bruscas sacudidas de las extremidades, de 1 a 5 segundos de duración, que aparecen cada 20-40 segundos en forma de brotes, durante toda la noche, provocando en el paciente despertares y cambios de fase de sueño.
Ruido ronco, áspero y grave que se produce al respirar mientras se duerme, debido a la vibración del velo del paladar o su obstrucción.
¿Qué pasa si te cuesta dormir durante el examen?
Sensores y monitoreo durante la noche
Es normal que dormir en un lugar distinto o con sensores cambie parcialmente tu descanso. No necesitas forzarte a dormir: intenta seguir tu rutina y avisa al personal de enfermería si sientes incomodidad, necesitas ir al baño o requieres asistencia.
Enfermeros certificados monitorean las señales durante la noche. Los sensores registran actividad cerebral, respiración, oxigenación, frecuencia cardíaca, movimientos, ronquidos y posición al dormir, sin impedir que cambies de postura.
Después del examen, un médico neurólogo especialista en medicina del sueño revisa el registro y prepara el informe. La calidad y suficiencia de las señales obtenidas se evalúan de manera individual.
¿Cómo es la habitación de la polisomnografía hospitalaria?
El estudio se realiza en la sede de Vitacura, dentro de una habitación privada preparada para el registro nocturno. El espacio busca facilitar el descanso y se mantiene oscuro y silencioso durante el examen.
La habitación dispone de:
- Baño privado con ducha.
- Ropa de cama limpia y toallas.
- Mesa de noche con luz para lectura.
- Televisor con servicio de TV cable y Netflix.
- Desayuno al finalizar la estadía.
Durante toda la noche, el equipo de enfermería permanece disponible y supervisa el registro desde la estación de monitoreo.










