La audiometría es un examen auditivo que permite identificar una posible disminución de la audición y estimar su grado. Puede realizarse en adultos y niños cuando existen síntomas, antecedentes de riesgo o la indicación de un médico.
Durante la evaluación se presentan distintos sonidos y el paciente responde cuando logra percibirlos. La dinámica puede adaptarse según la edad, la capacidad de respuesta y el motivo clínico del examen.
Suele solicitarse ante dificultad para seguir conversaciones, necesidad de subir el volumen, zumbidos, sensación de oído tapado, exposición a ruidos intensos, infecciones de oído recurrentes o como parte de un control auditivo.
¿Qué muestra el resultado de una audiometría?
El resultado registra la respuesta auditiva obtenida ante los sonidos evaluados. Esta información ayuda a establecer si existe una disminución de la capacidad auditiva y a orientar su grado.
La audiometría sirve como apoyo para la evaluación médica, pero no determina por sí sola la causa de una alteración. El informe debe analizarse junto con los síntomas, los antecedentes y el examen clínico.
¿La audiometría también se realiza en niños?
Sí. La audiometría infantil adapta la forma de evaluación a la edad y a la capacidad de respuesta del niño o niña. Sus resultados pueden apoyar el estudio de dificultades auditivas o utilizarse en controles indicados por un profesional.










