Preparación para actigrafía: qué hacer antes del examen
La preparación para actigrafía consiste principalmente en seguir las instrucciones del equipo y mantener un registro representativo de tu rutina habitual de sueño y vigilia.
Antes de comenzar, revisa las indicaciones enviadas al correo o WhatsApp informado al reservar. El tiempo de uso, la muñeca en que se coloca, el manejo del dispositivo y las situaciones en que puede retirarse dependen del equipo y del protocolo indicado.
Por tratarse de un monitoreo de actividad y reposo durante varios días, habitualmente no requiere ayuno. Tampoco es necesario intentar dormir más, acostarse antes ni modificar deliberadamente los horarios: la finalidad es observar cómo se distribuyen el sueño y la actividad en condiciones cotidianas.
No suspendas, reemplaces ni cambies la dosis u horario de medicamentos por iniciativa propia. Si tienes una indicación médica especial o dudas sobre fármacos para dormir, melatonina u otros tratamientos, acláralas con el profesional tratante antes de iniciar el registro.
Como preparación práctica:
- Confirma que comprendiste cómo colocar y cuidar el actígrafo.
- Pregunta si debes usar un botón para marcar el momento de acostarte o despertar.
- Ten disponible el diario de sueño, si fue solicitado.
- Consulta previamente qué hacer al ducharte, nadar o practicar actividades que puedan mojar o golpear el equipo.
¿Qué debes registrar durante la actigrafía?
El actígrafo estima períodos de actividad y reposo a partir del movimiento. Para interpretar mejor esos datos, el equipo clínico puede solicitar un diario de sueño. Complétalo cada día y evita reconstruir toda la información de memoria al finalizar el examen.
Según el formato entregado, puede ser necesario anotar:
- Hora en que te acostaste y momento aproximado en que intentaste dormir.
- Hora del despertar final y de levantarte de la cama.
- Siestas y otros períodos de descanso durante el día.
- Turnos laborales, viajes o cambios importantes de horario.
- Momentos en que retiraste el dispositivo y la razón.
- Eventos inusuales que hayan alterado tu descanso.
- Medicamentos, cafeína, alcohol o ejercicio, cuando el diario lo solicite.
No necesitas tener noches “perfectas”. Un día irregular también puede aportar información, siempre que quede registrado para relacionarlo con los datos del dispositivo.
Dudas frecuentes durante la preparación y el registro
¿Puedo ducharme con el actígrafo?
La resistencia al agua cambia según el modelo. No asumas que puede mojarse: sigue la indicación recibida y, si debes retirarlo, registra la hora de retiro y de reinstalación.
¿Debo cambiar mi rutina para que el examen resulte bien?
Salvo que el equipo tratante indique lo contrario, conserva tus horarios y actividades habituales. Dormir menos a propósito, evitar una siesta que normalmente realizas o adelantar artificialmente la hora de acostarte puede hacer que el período observado sea menos representativo.
¿Qué hago si olvidé marcar un evento o completar el diario?
Anota la mejor estimación posible y deja constancia de que el horario es aproximado. No inventes una hora exacta. Si el dispositivo incluye un botón, no lo presiones varias veces para compensar un olvido sin consultar las instrucciones.
¿Qué pasa si me quité el equipo?
Vuelve a colocarlo siguiendo la capacitación recibida y registra cuándo estuvo fuera de la muñeca. Si la interrupción fue prolongada, hubo una caída, se mojó o el dispositivo dejó de funcionar, informa al equipo clínico.
¿Y si provoca molestias?
Comprueba que esté firme, pero no excesivamente apretado. Ante dolor, irritación importante, adormecimiento o una reacción en la piel, retíralo si es necesario y solicita orientación. No continúes ajustándolo de una forma distinta a la indicada.
- Insomnio
- Trastornos del ciclo circadiano
- Trastorno o síndrome de piernas inquietas
- La actigrafía es una prueba no invasiva e indolora. No tiene complicaciones ni efecto secundario.










