Actigrafía del sueño: qué es y cómo se realiza
¿Qué es la actigrafía del sueño y para qué sirve?
La actigrafía es un examen no invasivo que permite estimar los patrones de sueño y vigilia durante varios días. Para realizarlo, el paciente usa en la muñeca un dispositivo similar a un reloj, llamado actígrafo, mientras mantiene sus actividades y horarios habituales.
El equipo registra movimiento y períodos de reposo, aportando información objetiva sobre la duración, regularidad y horarios del sueño. Puede complementar un diario de sueño, especialmente cuando es difícil recordar con precisión las horas de descanso.
Durante el registro se debe utilizar el dispositivo según las indicaciones entregadas para cada examen. La actigrafía realiza una estimación indirecta del sueño: no registra la actividad cerebral ni reemplaza por sí sola una polisomnografía u otros estudios que el médico pueda considerar necesarios.
¿Qué mide el actígrafo y qué muestra el actograma?
El actígrafo utiliza un acelerómetro sensible para registrar los movimientos de la muñeca. Un algoritmo analiza los períodos de actividad y reposo para estimar parámetros como la hora de inicio y término del sueño, el tiempo total de sueño, la latencia para quedarse dormido, los despertares nocturnos y la eficiencia del sueño. Algunos equipos también registran la exposición a la luz, un antecedente útil para estudiar el ritmo sueño-vigilia.
Los datos se representan en un gráfico llamado actograma, que permite observar la distribución y regularidad de los períodos de actividad y descanso a lo largo de varios días. Un actígrafo médico no es lo mismo que un smartwatch de uso personal: sus registros se analizan en un contexto clínico y se interpretan junto con los síntomas, antecedentes y otros exámenes del paciente.
¿Cuándo se recomienda una actigrafía del sueño?
El médico puede recomendar una actigrafía como apoyo cuando necesita evaluar:
- Insomnio o dificultad para conciliar y mantener el sueño.
- Horarios de sueño irregulares o sospecha de trastornos del ritmo circadiano.
- Somnolencia diurna, cansancio persistente o posible sueño insuficiente.
- Diferencias entre los horarios de sueño informados y el patrón observado.
- La duración habitual del sueño antes de otros estudios indicados por el especialista.
La actigrafía no diagnostica por sí sola la apnea del sueño ni permite identificar directamente las etapas del sueño. Según la sospecha clínica, puede utilizarse como complemento de otros exámenes.
- Insomnio
- Trastornos del ciclo circadiano
- Trastorno o síndrome de piernas inquietas
- La actigrafía es una prueba no invasiva e indolora. No tiene complicaciones ni efecto secundario.










