¿Qué es una placa de bruxismo y para qué sirve?
La placa de bruxismo es un dispositivo odontológico removible que protege los dientes frente a la presión generada al apretar o rechinar, especialmente durante el sueño. Al separar las superficies dentales, evita su contacto directo y ayuda a disminuir la sobrecarga del sistema masticatorio.
También se conoce como placa o plano de relajación. Su objetivo principal es reducir las consecuencias del bruxismo, como desgaste o fracturas dentales y sobrecarga mandibular. No elimina necesariamente el apretamiento ni corrige por sí sola sus posibles causas.
¿Cómo saber si podrías necesitar una placa de bruxismo? Algunas señales son dolor o tensión mandibular al despertar, sensibilidad dental, molestias faciales o de cabeza, y dientes desgastados o fracturados. Estos síntomas no confirman el diagnóstico: un odontólogo debe evaluar los dientes, la mordida, la musculatura y la articulación mandibular antes de indicar el dispositivo.
La forma de uso, los cuidados y la frecuencia de los controles se definen según cada caso. Si la placa queda suelta, se fractura, cambia su ajuste o aparece una molestia nueva, no debe modificarse en casa; corresponde solicitar una revisión profesional. Según los hallazgos, el manejo también puede incluir tratamiento kinesiológico.
Una placa de bruxismo no es lo mismo que un dispositivo de avance mandibular o DAM. La placa protege las estructuras dentales frente al apretamiento, mientras que el DAM se utiliza en determinados casos de ronquido o apnea obstructiva del sueño leve.










